(Parranda para San Pedro.)

I

Buenas, buenas doy, Guatire,
Buenas, Guarenas, también
Vengo a cantarle a San Pedro
Y a esos dos pueblos de bien

II

En Guatire y en Guarenas
Pasan cosas milagrosas
los veintinueve de junio
San Pedro baja y retoza

“María Ignacia, María Ignacia/ baila, baila, sin parar…” dicen los versos alusivos a este misterioso personaje de quien poco se sabe pero mucho se le celebra…” María Ignacia, de acuerdo a la tradición, fue una negra esclava perteneciente a las haciendas del pasado colonial en Guatire y Guarenas. Refiere la leyenda que su hija, Rosa Ignacia, enfermó gravemente, María pidió con fervor a San Pedro por su salud y el Santo concedió el milagro. En agradecimiento, bailó cada 29 de junio, día elegido por la iglesia
católica para recordar al noble Apóstol.

Pasado el tiempo fue María Ignacia quien enfermó, para entonces estaba
embarazada, no pudo por esos motivos ir a danzar para San Pedro. Su esposo, decidió vestir la ropa de su mujer, colocó un sombrero de alas anchas sobre su cabeza, debajo del cual hizo colgar largas crinejas de pabilo teñido, acompañado de vecinos y amigos repitió una vez más el alegre baile para el Santo durante varios años.

En el presente, los habitantes de Guatire y Guarenas siguen siendo fieles a esta tradición, honrando la devoción de María Ignacia y el compromiso solidario de su esposo.
Se desconoce el lugar específico de la hacienda donde residieron María Ignacia y su familia (¿Guatire?, ¿Guarenas?). Sin que este detalle sea impedimento, las dos poblaciones coinciden en hacer un gran festejo cada 29 de junio, San Pedro y la esclava son honrados por lo alto cada año.
María Ignacia es representada por un hombre, tal como lo hizo su esposo, le acompañan los sampedreños, coticeros y abanderado, todos vestidos con sombrero de copa alta (“Pumpá”) y paltó levita, ella es precedida por los tucusitos, un par de niños cuyos atuendos son pantalón, camisa y gorro bicolor: amarillo y rojo (Guatire), rojo y azul (Guarenas), se dice que simbolizan la armonía entre los parranderos desde los tiempos cuando la política, representada por los colores de los Partidos Liberal y Conservador,
ejercía fuerte presión en los pobladores para que se definieran por uno de los dos bandos.

Pablo Nuñez, en Guarenas, Eliseo Acosta, en la Fundación Parranda de San Pedro de Guatire, Raúl González, de la Parranda del CEA (Centro Educativo Andrés Eloy Blanco) de Guatire, son algunos “María Ignacia” que maquillan su rostro, visten un largo camisón floreado y llevan una graciosa muñeca negra en sus brazos: Rosa Ignacia. Los parranderoscantan, los coticeros descargan ágiles zapateos contra el piso, los tucusitos realizan admirables destrezas con sus banderines atendiendo el ritmo y canto de la parranda:

“Bailen, bailen, tucusitos
como lo saben hacer
moviendo bien las banderas
al derecho y al revés”.

José Esteban Pérez Sira

Música, canto, alegría, solidaridad y devoción son componentes particulares de esta tradición convertida en la fiesta principal de ambas poblaciones.