Cultura popular

Rituales, teatro y juego… Lo histriónico y recreativo en las tradiciones

By 19/08/2019 agosto 27th, 2019 No Comments

Reunirse para jugar, cantar, bailar, dramatizar alguna leyenda o moraleja social, es uno de las frecuentes formas de la tradición festiva conocida también como “folklore”.
Las roncas cuerdas del cinco anuncian magistralmente el comienzo de un son, compases lentos marcados por el tambor, una pareja de bailadores que se habían mantenido a la espera junto otras, avanza al centro del ruedo, vara tejida en mano, actitud y oídos atentos a lo que el cantador va diciendo.
Así comienza el Poco a Poco, una especie de teatro y juego que los actores, en este caso los bailadores, interpretarán para un público que disfruta plenamente del acto, mezcla de religiosidad, recreación y drama.
En la primera parte el bailador corteja a la mujer hasta que enferma, unos “mareos” le hacen temblar, tambalear y desmayarse, su pareja le asiste para hacer que recobre la salud. En la segunda parte el bailador es un caballito brioso que debe ser atrapado, ella lo persigue con “la soga” (pañuelo), mientras él, acorralado en la rueda formada por músicos bailadores trata de evadirse.
El poco a poco pertenece a una variedad de “sones” del tamunangue. Es una de las tradiciones en las que, además del disfrute del movimiento rítmico de los cuerpos y la música, junto a los rituales de la religiosidad, emerge el juego y la pantomima que dan al acto su momento más divertido.
Rituales, teatro y juego2Las tradiciones festivas de la religiosidad popular tienen entre su repertorio una gran diversidad de expresiones. En la práctica los celebrantes, cumplen con las oraciones y ritos, pero, sobre todo es el disfrute del juego, la teatralización de breves historias, como el caso de la búsqueda del Niño en el que los actores representan a la sagrada familia acompañados de un grupo de personas que cantan mientras llevan velas encendidas; José y María tocarán las puertas de la casa de sus vecinos y entablarán diálogos en requerimiento del infante divino. En otros casos el diálogo será cantado y la improvisación de versos con argumentos humorísticos; en un momento determinado una persona reza el Padre Nuestro para ser interrumpido “impertinentemente” por otro que hace burla de cada frase de la oración, simbolizando la perturbación que hace el maligno ante las oraciones sagradas.
El mono de Caicara por ejemplo, representa a un primate que brinca, avanza “agachadito”, baila, y lleva detrás una hilera de personas repitiendo sus movimientos. El Títirijí de los Pastores del Niño Jesús “perturba” con ocurrencias a los pastores, pastorcitas y demás danzantes quienes a cada momento le hacen huir para que desista de sus travesuras. María Ignacia, una negra esclava del pasado histórico colonial, cumple con una promesa hecha a San Pedro por la salud de su hija, es representada por un hombre con bigotes, cara maquillada a lo femenino, largo vestido floreado y enorme sombrero que cubre su cabeza.
Las diversiones orientales son un teatro musicalizado, parte de una historia es dramatizada inicialmente luego dramatizada durante el baile en la que una persona porta un armazón simbolizando algún animal marino o de otras especies en el que los reclamos sociales o acto aleccionador son el tema.
Estas y otras muchas tradiciones de origen rural son mostradas y representadas en las ciudades, especialmente en centros educativos y artísticos.
rituales teatro juegoEstas expresiones, por su vinculación a los temas religión, identidad, cultura y arte popular se han exhibido más con un fin educativo, contemplativo y de rescate de las tradiciones. La preferencia es mostrarlas en un pedestal, con la formalidad de un museo o solemnidad de un acto litúrgico, evitando el carácter recreativo y lúdico de las mismas.
En las tradiciones festivas, reunirse para rezar, bailar y jugar es parte del mismo acto. En un tamunangue, diversión oriental o celebración de carnaval, el humor y el intercambio horizontal y humano son lo principal. Por este motivo, enseñar las tradiciones como recreación, como un compartir comunitario y social, son a mi entender, una de las mejores maneras de captar el interés y aceptación del gran público, en especial de los más chicos, las nuevas generaciones de las ciudades alejadas del contexto natural donde éstas se desarrollan.
José Esteban Pérez Sira.