El estado Zulia concentra la mayor población indígena del país, albergando cerca del 63% del total nacional. Esta vasta geografía no solo es rica en población, sino también en un universo de lenguas. El Zulia es un punto de convergencia excepcional donde están representadas las tres principales familias lingüísticas de Venezuela: la Arawaca (con el Guajiro/Wayuu y el Paraujano/Añú), la Caribe (con el Yukpa) y la Chibcha (con el Barí).
La Gramática y el Mito de la Sencillez
Popularmente se asume que las lenguas indígenas son «dialectos» simples, capaces de expresar solo ideas básicas. Esto es incorrecto. En la lingüística, un dialecto es solo una variante regional, y las lenguas indígenas poseen una complejidad estructural comparable, y en ocasiones superior, a las lenguas indoeuropeas.
Un ejemplo claro es el verbo en Guajiro, el cual tiene una morfología extremadamente compleja. En una sola palabra, el guajiro puede indicar sujeto, voz, modo, aspecto y tiempo, contando con cientos de miles de formas de conjugación. Esto demuestra que la supuesta sencillez de la sociedad no se correlaciona con la complejidad gramatical de su idioma. Además, estas lenguas son perfectamente capaces de expandir su vocabulario para nombrar conceptos modernos, ya sea ampliando significados o mediante préstamos lingüísticos.
La Literatura: De la Oralidad a la Escritura
Las artes verbales indígenas, tradicionalmente transmitidas de forma oral, constituyen una rica literatura oral (relatos, cantos chamánicos y adivinanzas). Hoy en día, esta tradición está siendo activamente recopilada y plasmada en forma escrita.
En la literatura guajira, figuras como Miguel Ángel Jusayú y Ramón Paz Ipuana han sido pioneros al documentar y dar forma escrita a estos relatos, primero en guajiro y luego en español. Más recientemente, jóvenes autores han dado el salto a nuevos géneros como la poesía en guajiro, estableciendo una nueva tradición literaria escrita que se nutre de la cosmovisión y la estética propia de su pueblo.
Vitalidad y Desafíos Legales
Aunque algunas lenguas, como el Paraujano, están en grave peligro de extinción, el Guajiro (Wayuu) exhibe una gran vitalidad, contándose más de 300.000 hablantes entre Venezuela y Colombia, lo que la convierte en una de las lenguas indígenas más importantes de América del Sur.
La promoción y preservación de esta riqueza lingüística está respaldada por marcos legales como el Decreto Presidencial de Educación Intercultural Bilingüe (1982). Aunque su implementación enfrenta desafíos, estas normas son cruciales para la normalización, expansión y difusión de estas lenguas. Las lenguas indígenas zulianas son un patrimonio invaluable que pertenece a sus comunidades, al estado venezolano y a la humanidad.Extracto y síntesis de un artículo de la Revista Bigott #40, editado por Fundación Bigott en el año 1996










