Actividades de Fundación Bigott

Expo Hacienda La Trinidad

Una exposición reaviva la originalidad bajo el mito de lo popular

REGRESO DE UNA MEMORIA EN EL SOLSCITICIO DE INVIERNO VENEZOLANO

 

Desde el 01º de diciembre Fundación Bigott y el Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas reúnen piezas en la Hacienda La Trinidad despertando el imaginario de fiestas y sólidas tradiciones locales en la exposición Festividades del solsticio de invierno en la tradición venezolana

En el marco del cierre de calendario festivo ritual perteneciente a la tradición popular venezolana, que a su vez está profundamente signada por las creencias de la religiosidad católica y la conquista española, podremos ver en una exposición en la Haciendo La Trinidad la complejidad, transformación y significado de culturas originarias. Dichos elementos se ven en forma de resultado a través de fiestas novedosas, que en muchas ocasiones se caracterizan por su irreverencia y sensualidad

Nota de prensaEl patrimonio de este sincretismo que caracteriza la religiosidad popular venezolana, estará conformado por diversas piezas y formatos de colecciones pertenecientes a la Fundación Bigott y al Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas. En la muestra encontraremos obras de los artistas Alquímedes Brito, Emilita Rondón, Rosa Contreras, María Barboza, Viviano Vargas, entre otros muchos artesanos que como resalta el texto de sala se trata de obras producidas en los últimos 30 años del siglo XX, y que guardan recuerdos de formas que predominaron en cualquier ciudad del país hasta casi 1960, “en algunos casos aun conviven en paralelo, pueblo y ciudad, en una misma aspiración”.

Las pinturas, esculturas y tallas pertenecientes también a celebraciones asociadas al solsticio de invierno, cuya línea de tiempo se extienden desde los meses de julio hasta febrero. Con la irrupción de la gaita en noviembre durante las fiestas zulianas dedicadas a la Virgen de Chiquinquirá llega la Navidad y termina con la celebración andina de la Virgen de la Candelaria.

La exposición resalta la convivencia de un tiempo rural y cíclico con las dinámicas turísticas, de mercado y temporalidades de la modernidad venezolana.