Cultura popular

Velorios de la Cruz. Rezos, cantos y versos al santo madero

Los velorios comienzan desde tempranas horas de la madrugada hasta el amanecer en gran parte de Venezuela. Tienen lugar en salones principales, patios de viviendas, plazas o sitios públicos. La celebración se inicia con invocaciones a la cruz, seguidas del rosario resitado o cantado, letanías y oraciones. Luego comienza la música, el canto de fulías y la declaración de versos religiosos y profanos, convirtiendo esta tradición en una animada fiesta comunitaria.

El altar que reúne en su entorno a los presentes es una mesa cuya superficie está recubierta con un lienzo que con frecuencia posee flores estampadas, sobre ella se coloca la cruz enmarcada por un arco de palmas frescas, a ambos lados se colocan ramilletes de flores naturales o artificiales, frutas y cirios, así como imágenes religiosas, ofrendas y un recipiente para recibir las limosnas.

Depende de cada región y de cada persona el estilo para decorar el altar, en algunas regiones se colocan a los lados de la Santa Cruz, cruces de tamaños más pequeños o algunas veces se coloca a modo de entarimado donde la cruz más grande se encuentra en el tope. También se suele colocarse sobre los brazos de la cruz una guirnalda o lienzo a manera de sudario.

Existen grupos de personas que se denominan “Cofradías” o “Hermandades de la Cruz”, de carácter religioso y se encargan de la recolección de fondos y la congregación de los devotos, con el fin de que las ceremonias que se realizan en lugares públicos tengan la organización necesaria para realizar los festejos.

Como homenaje, la cruz recibe la recitación de “Décimas” y de “Glosas”, siendo las décimas oraciones compuestas por diez versos que forman una rima, y comprende el saludo a la Cruz, a los organizadores y a los asistentes.

cruz de mayo

Esta celebración se lleva a cabo en distintas regiones del país, pero específicamente en la Región Central, en Oriente y los Llanos venezolanos. Cada una tiene su manera de expresar los velorios, y suelen variar en cuanto a la música, cantos, instrumentos utilizados y algunas veces la decoración del altar.

En Oriente, se interpretan galerones y cantos libres basados en la décima, así como fulías, estos  se acompañan con instrumentos como el cuatro, la guitarra, bandolín o bandola oriental, maracas y tambor cuadrado.

En la Región Central, predomina la fulía, que consta de una parte cantada por hombres y mujeres en cuartetos octosílabos y otra parte recitada por los decimistas de la región. Generalmente se toca la tambora de velorio o tamborita, acompañada por la charrasca y las palmadas de los presentes.

En el Llano por su parte, los cantos del velorio se conocen como tonos de velorio y son cantos polifónicos a tres voces masculinas, y cuyo instrumento principal es el cuatro.

En las grandes ciudades, muchas personas provenientes del interior y que están comprometidas con la devoción, han trasladado la costumbre de realizar los velorios de Cruz e invitan a compartir la tradición de la celebración.

En todos los casos, los dueños de las casas u organizadores, preparan comida criollas y bebidas para ofrecer a los invitados y prolongar la celebración hasta el amanecer.

Durante el acto no se acostumbra bailar por ser un ritual solemne, pero en algunas zonas hay velorios que tienen una parte diversional en la que la cruz se guarda, se voltea o se cubre con una tela para dar lugar al baile.

Venezuela es una tierra rica culturalmente, un país donde las celebraciones no se dejan pasar y donde cada región tiene su marca, su manera particular de expresarse y manifestar sus tradiciones.